Tres calles más abajo, antes de llegar a la esquina, ahí vivo yo. Puedo ser cualquiera. Puedo ser incluso una prolongación de ti mismo. Una copia, una caricatura. Un calco de tu persona. También puedo ser lo contrario a ti. Un blanco sobre negro. La antítesis de lo que eres, de lo que somos, de lo que pudimos ser.
Soy esa persona con la que probablemente has coincidido alguna vez en la cola de un cine. Con la que te has tropezado a la salida de un bar. Soy esa persona que una vez te cedió paso, también aquella otra que probablemente sin motivo descargó su cólera contigo por intentar colarte en la cola del supermercado.
Soy tan cercano a ti como ti mismo, puesto que nacimos de la misma forma. Y aunque probablemente nos criamos de maneras diferentes, estudiamos lo básico de esta vida en la misma escuela.
Soy como esa persona que aunque no conoces te recuerda a alguien. Y el misterio que nunca descubriste porque, tres calles más abajo, ya no era tu zona.
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